domingo, 17 de noviembre de 2013

Remedios naturales contra los abscesos

Los abscesos son almacenes de pus que se puedne observar en la piel, tejidos blandos e incluso órganos internos del cuerpo. Se distinguen fácilmente porque producen cierta hinchazón, contenido claro o rojizo y dolor local. Hoy veremos remedios naturales contra los abscesos.

En general, el pus y los abscesos son el resultado de una batalla librada entre las defensas del cuerpo, leucocitos, anticuerpos, etc., y los gérmenes externos o que existen en la propia piel, el intestino, etc.
Estos gérmenes llegan a la zona afectada por varias razones, por ejemplo pueden ser causa de heridas, glándulas de la piel que se obstruyen e infectan, gérmenes que penetran con el aire respirado a las vías aéreas y pulmón o alimentos contaminados.

También tenemos que tener en cuenta antes de entrar en los remedios naturales contra los abscesos que estos gérmenes también pueden hacer su aparición a causa de fístulas que unen la parte interna con la externa de organismo, como puede ser una fístula anal.

En otras ocasiones, cuando nuestras defensas se reducen, los gérmenes presentes en la piel, intestinos, vías aéreas, etc., se reproducen y proliferan hasta hacer que surjan los abscesos.

Una vez apareden los abscesos hay que tratarlos con cuidado ya que la mayoría de ellos contienen miles de millones de microorganismos patógenos, sobre todo uno de ellos denominado Staphiloccocus aureus.

Entre los remedios naturales contra los abscesos a los que podemos recurrir para aliviar esta molestia tenemos en primer lugar la cataplasma de arcilla. Para este remedio debemos comenzar por preparar una infusión de tomillo y dejarla enfriar.

Una vez enfriada la infusión, debemos mezclarla con arcilla y extender la mezcla sobre una gasa limpia; tambíen podemos usar a estos efectos una tela limpia. A continuación taparemos el absceso con el preparado durante media hora.

La arcilla tiene la capacidad de frenar el crecimiento y la proliferación de los gérmenes causantes de los abscesos. Además cumple una segunda función importante ya que con su aplicación, conseguimos aliviar de forma significativa el dolor.

Otro de los remedios naturales contra los abscesos con los que contamos es el sol. Conocido como helioteerapia, los rayos del sol calientan la piel, mejoran la llegada de la sangre y aumenta las defensas reduciendo los abscesos y sus síntomas y favoreciendo su secado.

Si sufrimos un absceso de gran tamaño, debemos protegernos con un pequeño vendaje, una tirita amplia o algo similar. Esta precaución se debe al riesgo existente a que se rompa y de esta forma se contamine aun más.

Por último, para prevenir la aparición de abscesos, debemos desinfectar bien con agua oxigenada cualquier herida, corte o erosión en la piel y cubrir las zonas lesionadas has que muestren cierta dureza o cicatrización.



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